martes, 2 de agosto de 2016

El ruiseñor. Kristin Hannah

Creo que a estas alturas no sorprendo a nadie si confieso que me atraen las novelas ambientadas en la II Guerra Mundial, me gusta descubrir que a pesar de lo trillado del tema, de los muchos libros que se han publicado sobre el periodo todavía me quedan episodios por descubrir, todavía soy capaz de sorprenderme por la maldad humana, todavía no puedo entender como se pudo llegar a tales extremos.

El Ruiseñor sin embargo no es una novela más sobre la II Guerra Mundial, ahonda quizás en un episodio al menos para mí bastante desconocido a pesar de las muchas películas que se han rodado al respecto, la Resistencia francesa, pero dentro de ella, el papel jugado por las mujeres, esas personas invisibles que supieron jugar la baza que el destino les puso delante, que supieron esconder su miedo y trasformar en valentía el rencor, la frustración, la supervivencia...

Esta novela ha llegado a mí meses después de que eclosionara en las redes, me gusta dejarlas reposar, que mis expectativas se acomoden, que no suban demasiado para poder ser justa con la obra, a pesar del tiempo pasado no logré que bajaran mucho, las tenía altisimas pero puedo decir que las ha cumplido todas, que incluso en determinados momentos las ha sobrepasado, y es que pocas veces me he encontrado con personajes tan sólidos, tan fuertes, tan humanos, tan opuestos y todo ello en el género femenino. Me ha enamorado Isabelle y me he metido en la piel de Vianne, incluso he llegado a comprender a su padre, y puedo aseguraros que lo mio me ha costado.

Puede que esta sea una de las mejores novelas que lea este año, y es un poco arriesgado a las alturas que estamos, sin embargo si que puedo asegurar que lo es del primer semestre de 2016, puesto que hace ya un tiempo que terminé de leerla, y he dejado asentar mis impresiones, por aquello de no ser demasiado entusiasta, sin embargo, y a pesar del tiempo transcurrido, estas dos hermanas siguen en mi corazón, no soy persona de lágrima fácil, pero el nudo en la garganta me ha acompañado durante mucha horas de lectura.

Como habréis intuido no puedo más que recomendaros su lectura, tanto si sois amantes de este periodo histórico como si no, seguro que disfrutaréis de la prosa de la autora, y de esta historia tan entrañable a la par que dura que nos hará sin duda valorar más la vida que llevamos y las relaciones familiares.


La autora:

Kristin Hannah nació en 1960 en el sur de California. Aunque estudió Derecho, con la publicación de su primer libro, en 1990, se convirtió en escritora profesional. Desde entonces ha ganado diversos premios y ha publicado 21 novelas de gran éxito en Estados Unidos, entre ellas Winter Garden, True Colors y Firefly Lane.


Sinopsis:


Francia, 1939. En el tranquilo pueblo de Carriveau, Vianne Mauriac se despide de su marido, Antoine, que debe marchar al frente. Ella no cree que los nazis vayan a invadir Francia, pero lo hacen, con batallones de soldados marchando por las calles, con caravanas de camiones y tanques, con aviones que llenan los cielos y lanzan bombas sobre los inocentes. Cuando un capitán alemán requisa la casa de Vianne, ella y su hija deben convivir con el enemigo o arriesgarse a perderlo todo. Sin comida ni dinero ni esperanza, Vianne se ve obligada a tomar decisiones cada vez más difíciles para sobrevivir. 
La hermana de Vianne, Isabelle, es una joven rebelde de dieciocho años que busca un propósito para su vida con toda la temeraria pasión de la juventud. Mientras miles de parisinos escapan de la ciudad ante la inminente llegada de los alemanes, Isabelle se encuentra con Gaëton, un partisano que cree que los franceses pueden luchar contra los nazis desde dentro de Francia. Isabelle se enamora completamente pero, tras sentirse traicionada, decide unirse a la Resistencia. Sin detenerse nunca para mirar atrás, Isabelle arriesgará su vida una y otra vez para salvar a otros. 
En el amor descubrimos quiénes queremos ser.
En la guerra descubrimos quiénes somos en realidad.


Mis impresiones: 


Una frase me marcó al principio, esa voz en off que yo imaginaba profunda y llena de misterio,  y que recitaba cada poco para mi, En el amor descubrimos quiénes queremos ser. En la guerra descubrimos quiénes somos en realidad, y es que no puedo imaginar mayor verdad, el ser humano puesto contra las cuerdas, sometido a presión descubre donde puede llegar, quién es realidad, y esta novela pone a sus personajes, a todos sin excepción en situaciones muy difíciles, excepcionales diría yo, y a pesar de encontrarnos ante una ficción histórica transmite sensaciones muy verosímiles que nos permite meternos en la piel de los personajes, avanzar con ellos, transformarnos con ellos, preguntarnos como habríamos actuado de encontrarnos en su situación.

Uno de los puntos fuertes de esta novela sin duda alguna son sus protagonistas, Vianne e Isabelle, dos mujeres antagónicas, dos mujeres a las que les cuesta quererse, enfrentadas desde el mismo momento en que perdieron a su madre, porque Vianne adolescente no supo cuidar de Isabelle, no supo darle la protección y el amor que solo una madre puede dar, y esta última pasó su infancia en internados de donde fue expulsada por distintos motivos y forjó un carácter rebelde, indómito que le ayudaría a afrontar la guerra con mucha inconsciencia e impulsividad.

Vianne es la mujer cabal, madre de familia, la que actúa de forma un tanto inocente y racional cuando Francia es invadida por los nazis despúes de la caída de la línea Maginot, una mujer débil que siempre ha estado protegida por su marido Antoine, que a penas sabe desenvolverse sin él, una mujer que se apoya en su mejor amiga, una judía, Rachel. El anuncio de la rendición del gobierno de Petain les llega a las dos hermanas juntas, en el pueblo donde su padre las abandonó tras la muerte de su mujer. Quizás ese sea el momento en el que es más patente ese carácter tan distinto, porque su forma de reaccionar no puede ser más contrapuesta, máxime cuando un nazi ocupa la casa e Isabelle es consciente del peligro que supone para su hermana y su sobrina.

Mientras Vianne sigue aferrada a su fe ciega en los gobernantes, Isabelle planta cara como puede, y descubre una forma de minar al enemigo, se convierte en una persona indispensable en La Resistencia, y vive su vida de forma inconsciente, siempre en el filo de la navaja. El transcurso de los meses también hacen mella en Vianne, el hambre, el frío, las injusticias, la persecución de los judios, la preocupación por su hermana... Quizás de ambos personajes es el que más evoluciona, el que más sufre, el que acumula más pérdidas en su alma, tal es su evolución que sorprende muy gratamente al lector, arriesgando su vida, pero sin la impulsividad de Isabelle.

Las gestas de la pequeña de los Rossignol son más heroicas, aventuras en mayúsculas, sin embargo hay momentos en que me hubiera gustado tenerla enfrente y decirle que no es bueno perder el miedo y jugar a ser Dios, que la suerte un día se acaba, y que nuestros actos tienen consecuencias para los demás, la he admirado tanto como me hubiera gustado reprenderla y meterla en vereda. A Vianne me hubiera gustado darle un baño de realidad en más de una ocasión, abrirle los ojos, pero la vida que es muy perra ella, consiguió todo lo que yo hubiera querido hacerle ver.

Junto a estos dos personajes protagonistas, nos encontramos secundarios de lujo, mujeres y hombres que saben darnos una lección de vida, que están dibujados con el mismo mimo y esmero que las dos hermanas, más mujeres que hombres, porque estos se podrían reducir a dos, Julien el padre de Vianne e Isabelle, el gran redimido de esta historia, y Gaëton, el hombre con los pies más anclados en la tierra que circula por la novela.

Además de las protagonistas la autora juega con los tiempos, con el presente y el pasado, con la primera persona y la tercera del singular, la acción transcurre casi integra desde 1939 a 1945, sin embargo comienza en América, donde una anciana con cáncer prepara una mudanza, desde que quedó viuda la casa le parece demasiado grande, está demasiado sola, y su hijo la traslada a una zona residencial de mayores. De su vida solo quiere llevarse un baúl lleno de recuerdos, y es precisamente ese baúl el que la hace volver a su Francia natal y a un periodo nada fácil de su vida.

Son pocos las capítulos que se ambientan en el presente y que están narrados por una mujer cuya identidad desconocemos, tampoco los flash back al pasado nos van a ayudar a desvelar su nombre, puesto que en la Francia ocupada el narrador es omnisciente, y nos cuenta tanto la perspectiva de Vianne como la de Isabelle, los capítulos se alternan, en todo momento sabremos como pasan la guerra ambas mujeres, las veremos evolucionar, sufrir, intentar protegerse la una  la otra, pocas veces coincidirán en el mismo plano, y pocas veces sabrán la una de la otra. En un primer momento temí que la historia de una de las hermanas me atrajera más que la de la otra, que una terminara por eclipsar a la otra, sin embargo ambas me sedujeron por igual, quizás porque la autora ha sabido dosificar bien la intriga, la falta de osadía de Vianne la ha suplido poniéndole obstáculos cada vez más insalvables, con lo que el alma siempre la tenía en un puño, por un lado sufriendo por la osada Isabelle, por otro temiendo el momento en que la hermana cabal cayera en desgracia, porque las injusticias terminan por minar la resistencia, cuando una persona pasa de tenerlo todo a coleccionar ausencias llega un momento en que despierta del aletargamiento, y pasa a la acción.

Habrá de volver de nuevo al presente, y al final de la novela para conocer la identidad de la anciana y desvelar muchas de las incognitas, porque con el final de la guerra le perdemos la pista a Isabelle, a Vianne y a su familia, y esas pocas páginas noquean al lector, le dan un baño de realidad que más bien semejan un jarro de agua fría, pero eso lo tendrá que descubrir cada lector, deberá estar dispuesto a que le estrujen el corazón.

Son más de quinientas páginas llenas de magia, de amor, de traiciones, de frustraciones, de pérdidas y reencuentros, la autora hace gala de una prosa cuidada, bella e incluso en ocasiones poética, que proporciona un rayo de luz en tanta oscuridad, en tanta desgracia. Kristin tiene la habilidad de ponernos en la piel de sus personajes, nos hace sentir el hambre, el cansancio, el miedo, la desesperación, no nos ahorra ninguno de esos sentimientos, y lo hace de una manera magistral, dosificando el suspense, llevándonos de la mano de forma realista por las calles de Paris, que son las que transita Isabelle, pero también por los caminos embarrados de Carriveau, donde quizás la presencia nazi para el lector es más palpable.

Ambas localizaciones se convierten en un personaje más de la novela, las vemos lozanas, luminosas, alegres, desenfadadas, antes de la invasión nazi, y somos testigos de su declive, de sus sombras, sus miedos, su oscurantismo conforme pasan los años, nadie se siente seguro en una Francia en la que unos pocos para salvar  sus propiedades colaboran con el enemigo, son capaces de vender a su vecino judío para quedarse con su casa o con su negocio. Nadie está seguro, y en ese ambiente la Resistencia se dedica a minar a los nazis, a intentar cambiar la situación, y poco a poco va consiguiéndolo a costa de arriesgar mucho.


Conclusión:


El Ruiseñor es una novela dura y a la vez bella, una historia que hará que veamos de otro modo la historia, y sobre todo que nos replanteemos las relaciones familiares, porque a veces cuando queremos ya es tarde. La autora nos conquistará desde las primeras páginas, nos guiará por la ocupación nazi de Francia de la mano de dos hermanas tan distintas como valientes.

Si te gustan los personajes femeninos con carisma, en El ruiseñor encontrarás unos cuantos, y de todas las edades, disfrutarás a la vez que descubrirás episodios nuevos, o al menos yo si los he descubierto, porque puedo afirmar sin temor a equivocarme que no es una novela más sobre la II Guerra Mundial y el holocausto judío, pero quizás para saber de que hablo deberías perderte entre sus páginas.








lunes, 18 de julio de 2016

Mar abierta. María Gudin

Después de un mes casi desaparecida, pensaba que julio se me iba a dar mejor, en cuanto a lecturas no me equivoqué, pero reseñar está siendo harina de otro costal, me cuesta concentrarme y sobre todo enfrentarme a la temida página en blanco, y es que parece ser que por temporadas se va a convertir en mi cruz. Sin embargo, intento no faltar a mi palabra, y me comprometí a participar en la lectura conjunta que Eva de La historia en mis libros convocó de esta novela y a reseñarla en la fecha convenida, así que venciendo un poco la pereza y el consabido temor a esa página en blanco, voy a intentar plasmar mis impresiones.

Este año estoy leyendo mucha novela histórica, aunque mi cuadro de participación en la Yincana Histórica a penas se mueva porque me veo obligada a reseñar cuando buenamente puedo. Aún así intento prodigarme en un género que aunque me gusta, me asusta, y es que de todos es sabido que la novela histórica normalmente hace gala de grandes recorridos, historias de más de 600 páginas que en mis manos se alargan un mes, lujo que no siempre me puedo permitir. 

Cuando me ofrecieron Mar abierta, no se muy bien porque me sedujo, quizás porque prometía aventuras, quizás vi una forma de rellenar la casilla de ese siglo, o quizás me enamoró la portada y me terminó de decidir la sinopsis, sea como fuere, el libro ha sabido cautivarme durante toda la lectura, ese misterio que se cernía sobre su protagonista me obligaba a leer y leer, y una vez desvelado me invadió una nueva intriga, que había sido del joven que compartía juegos con ella. Sea como sea sus más de quinientas páginas han volado literalmente en mis manos, y espero ser capaz de expresar todas las sensaciones que ha despertado en mí.

La autora:
María Gudin nació en Oviedo en 1962, y se dio a conocer con enorme éxito a los lectores gracias a La reina sin nombre que publicó en 2006, ambientada en la España goda del s.VI, a la que siguieron Hijos de un rey godo en 2009 y El astro nocturno en 2011. Desde entonces ha estado inmersa en la escritura de Mar abierta, donde muestra una vez más su gran sensibilidad para crear personajes que cobran vida más allá de las páginas y su destreza para trasladarnos a otras épocas.
su primera novela,

Es médico especialista en neurología, y desde 1992, reside en Ciudad Real, en cuyo Hospital General trabaja. También imparte clases en la universidad. El tiempo que le queda libre lo consagra a leer y escribir.

La podéis encontrar en www.mariagudin.es


Sinopsis:

Hace dos años que Catalina de Montemayor y Oquendo llegó a la alegre y luminosa ciudad colonial de Santo Domingo reclamada por su tío, oidor decano y gobernador interino de isla Española, que la salvó del horror de un pasado del cual la joven no ha querido hablar. Ignora que no muy lejos de allí, un pirata surca las destellantes aguas turquesas del mar Caribe atormentado, como ella, por el peso de los recuerdos.

Con una prosa cautivadora y un ritmo imparable, Mar abierta nos sumerge en la apasionante historia de dos niños que prometieron estar juntos para siempre, en una mansión llena de pasadizos y secretos en la Inglaterra de Carlos I Estuardo, en una guerra cruenta que dividió un país y sus familias, y en un Caribe infestado de bucaneros y corsarios donde algunos hombres no olvidaban lo que significaba el honor.

Una apasionante novela de aventuras que subyuga por un  misterio que, poco a poco, va desvelándose y por unos personajes capaces de encontrar en sí mismos la fuerza para superar las adversidades.

Mis impresiones:

Cuando me acerqué a este libro no sabía muy bien que iba a encontrarme se prometía tanto desde la editorial, aventuras, piratas, corsarios, bucaneros, acción y un gran amor, mentiría si dijera que no he encontrado todo ello, pero también lo haría si no dijera que para nada ha resultado lo que yo imaginaba, aunque reconozco que quizás por ello la novela me ha gustado mucho más de lo que en un principio esperaba, ya que me considero más lectora de ficción histórica que de aventuras.

Nos encontramos ante un libro dividido en tres partes no proporcionales, en cada una de ellas tenemos un narrador protagonista que nos va ofreciendo su visión de los acontecimientos, de forma que podemos verlos desde distinto angulo. María Gudin nos demuestra que se siente igual de cómoda en la piel de una mujer que en la de un hombre, porque los personajes son de carne y hueso, logran traspasar el papel y hacerse cercanos al lector y eso en parte es debido a los diálogos que están muy logrados.

La parte de más peso corresponde a Len, a quién en Santo Domingo conocen como Catalina de Montemayor y Oquendo, esta se encuentra en un estado de profunda depresión, o tristeza, incapaz de asumir los hechos que le han hecho huir de Inglaterra y refugiarse en casa de un tío al que hasta ese momento no conocía. De gran belleza, pero con la mirada siempre nublada y el silencio por bandera, Catalina será la preocupación de su tío, oidor decano de la Corona de España y gobernador interino de La Española, quien se hace cargo de ella para cumplir la palabra dada a su hermano en el lecho de muerte.

En la luminosa y alegre isla, Catalina vive refugiada en su silencio, mecida por la oscuridad de sus aposentos y atormentada por un pasado que nos irá revelando en forma de flash back, asistida por Josefina una esclava negra que ha sufrido tanto o más que ella y que por ese motivo intuye el dolor que aflige a la doncella, e intentará paliarlo en la medida de lo posible.

La culpa corroe las entrañas de la joven, hasta ese momento alegre, no puede olvidar como abandonó Londres y lo que pasó anteriormente. Son en esas vueltas al pasado en las que intenta expiar tanto la culpa como encontrar consuelo aunque sea momentáneo, como conocemos la infancia de la joven, que comienza en España donde embarca junto a su madre nieta e hija de almirantes vascos en un galeón con rumbo a las colonias para reunirse con el marido y el padre de ambas.

El mar en aquella época era un nido de piratas, y corsarios que abordaban naves para conseguir tanto sus cargas como rehenes por los que poder pedir un rescate, y así es como el barco en el que viaja nuestra protagonista y su madre es asaltado por piratas y las dos terminan en Inglaterra, donde la suerte no les será nada favorable puesto que a pesar de lo rimbombante del apellido no tienen quien pague el consabido dinero exigido para su liberación.

Tras pasar una experiencia traumatica Catalina se queda sola y gracias a un amigo de su madre es llevada a Oak Park, donde la tratan como a una más de la familia, le dan una educación, y la niña conoce al mejor compañero de juegos posible, Piers, un muchacho algo mayor que ella que sueña con ser almirante y hacerse a la mar. La complicidad entre ambos va evolucionando a lo largo de los años, hasta dar lugar a una de las historias de amor más bonitas que he leído.

Nos encontramos en Inglaterra en el siglo XVII en pleno reinado de Carlos I Estuardo, en el que se declara una Guerra Civil con un fuerte componente religioso, los puritanos mayoritarios en el Parlamento se enfrentan a los realistas, grupo en el que podemos encontrar tanto católicos encubiertos como protestantes más laxos. Esta guerra que divide al país es la que finalmente también separará a ambos niños, que ya no lo son tanto.

La autora es capaz de mantener la intriga, puesto que los Leigh familia de adopción de Len siempre han sido muy discretos, aunque en la mansión haya sótanos con pasadizos secretos y se produzcan hechos bastante extraños la noches de luna llena, en un primer momento el cabeza de familia no toma partido por ninguna de las dos causas, aunque si lo hagan sus hijos, uno de forma directa y elegida y otro de forma indirecta y obligado, conservar la vida tiene un valor.

En esta primera parte la autora nos va relatando las visicitudes de la familia Leigh de la que forma parte Len, y los lectores junto a ella asistimos a la devastacion de un país, a una guerra fratricida en la que cualquiera puede venderte al enemigo, asistiremos a la transformación de todos sus miembros, pasaremos de la riqueza a la pobreza, reiremos y lloraremos con la protagonista y sobre todo antes de terminar la parte que ella narra entenderemos la razón de su mutismo, la pena tan honda que la aflige y el porque no puede perdonarse a sí misma.

Estos capítulos del pasado van alternándose con la actualidad en Santo Domingo, con el empeño de su tío de sacarla de ese estado en el que se encuentra y que muchos lo asocian a la locura, incluso su valedor piensa que es así. Y los cuidados de Josefina, que la acompaña en sus silencios, la insta a salir, le ayuda a burlar los toques de queda, y a encontrarse con quien sería un escándalo en una sociedad tan cerrada como la colonial.

De la misma forma que conocemos la vida en Oak Park, la autora a través de Len nos sitúa en la vida social de las colonias, en sus fiestas, en sus luchas contra los corsarios, bucaneros y piratas que atacan los barcos de la Corona Española. La rivalidad entre Inglaterra y España queda patente en toda esta parte, los galeones españoles son muy  apreciados por los delincuentes marinos por las riquezas que transportan.

Antes de terminar esta parte la autora da un golpe de efecto desvelándonos un secreto que afecta a Len, y al mismo tiempo da respuesta a muchas de las preguntas que me he hecho durante la lectura de este libro, ese golpe es como un mazazo a la ya endeble salud mental de nuestra protagonista, que solo puede restablecer el hombre al que tanto ama.

En la segunda parte toma la palabra Piers, el hijo menor de los Leigh, que de pequeño soñaba con ser almirante y hacerse a la Mar abierta, sueño que se ve truncado al comenzar la guerra y serle confiscados a su padre los barcos, aún así consigue su propósito. Promete a su padre ser un hombre de honor en el momento de embarcar y no siempre lo conseguirá. La vida guiará a nuestro protagonista por un camino que jamás hubiera imaginado, del que no se siente orgulloso, pero del que tampoco reniega.

Piers es una persona excepcional, que a través de la violencia y la ira expía lo que el piensa que son sus pecados, carga una gran culpa a sus espaldas sin saber que una joven las comparte con él. El dolor en ocasiones lo ciega, sin embargo es un hombre de palabra, un hombre de honor, y gran capitán que quiere lo mejor para sus hombres.

Esas cualidades que no abundan entre los hombres de mar, es lo que le lleva a abrazar después de mucho tiempo una vida decente, eso y el amor que siente por Len a quién creía perdida, a través de sus ojos reviviremos algunos de los pasajes que ya nos ha contado la otra protagonista, los veremos desde otro punto de vista, sufriremos con él, aún teniendo información que el no tiene, nos desesperaremos en sus desgracias.

En esta segunda parte la acción hace más acto de presencia por la forma que tiene Piers de expiar su culpa. Conviviremos con piratas, corsarios, también con gente honrada de mar, seremos testigos de que situación ha abocado a cada uno de los miembros de la tripulación a abrazar la vida que llevan. Viviremos uno de los pasajes más bellos de este libro la conquista de Isla Tortuga, y todo lo que ello conlleva, al mismo tiempo no abandonaremos del todo la guerra, los ingleses con una guerra civil que ha devastado el país necesitan nuevas conquistas, sobre todo enclaves estratégicos y La Española es uno de ellos.

Descubriremos que no todos los piratas se hacen a la mar, que los hay de tierra firme y bastante más peligrosos que los que abordan los barcos, seremos testigos del declive del oidor decano, de su traslado a otro destino por no ser sobornable, en muchos casos desearíamos tener otra vez hombres como Montemayor en la política y la judicatura española. Seremos testigos de un AMOR, si con mayúsculas, ese que se adapta a las circunstancias, el que no pide nada que no pueda obtener, como buen católico piensa que es la penitencia a sus muchos pecados, a sus malas acciones.

Y la última en tomar la palabra es Josefina, la esclava negra que consigue que Catalina sea un poco feliz a pesar de sus demonios internos, la curandera que es capaz de ver en sus ojos lo que ella calla, y que teme por su cordura que pende en todo momento de un hilo excepto cuando Piers está a su lado. Quizás sea la parte más emotiva de toda la novela, la vida de Josefina ha sido dura, muy dura, por eso agradece el trato humano que le da tanto Catalina como su tío. Coincide esta parte con el desenlace la novela, y para mi constituye un broche de oro, una forma de cerrarla muy acertada, pero que a mi me ha dejado con más interrogantes que respuestas, puesto que me hubiera gustado conocer que pasa después, y ninguno de los protagonistas lo explica, habrá de ser cada lector quién lo imagine.

Maria Gudin hace gala de una prosa cuidada en la que la narrativa y el dialogo se dan la mano, se equilibran y sabe mantener en todo momento la tensión, incluso cuando pensábamos que ya lo sabíamos todo sabe dar un giro a la trama y demostrarnos que todavía queda mucho por descubrir. El punto fuerte de esta novela son sus personajes, tan bien definidos física como psicologicamente que son capaces de traspasar el papel, de tomar las riendas de la historia, consiguen que empaticemos con ellos aunque no siempre aprobemos sus actos.

Esto sería aplicable no solo a los personajes principales y a la vez narradores, sino también a la multitud de personajes secundarios, el trabajo hecho por la autora en este campo es encomiable, a través de los narradores somos capaces de ver el alma del resto de personajes, sus virtudes y sus defectos, difícil es cuando se narra en primera persona tener una visión tan amplia del resto de personajes, y sin embargo la autora lo consigue.

Otro pilar fuerte de esta historia es la ambientación histórica, al final del libro María explica que hechos y que personajes son verdaderos y cuales son de ficción, nuestros tres protagonistas han salido de la imaginación de María, sin embargo están basados en personajes que existieron, otros como Gabriel de Rojas existió realmente. Es interesante leer estas páginas finales para darnos cuenta de la gran labor de documentación que se esconde en toda la novela, ya no solo  por los hechos históricos, si no por la forma de comportarse los personajes, su forma de hablar.

María parece que conoce bien la complejidad de la mente humana, de lo que es capaz una persona acuciada por el dolor y la culpa, y como reacciona cada uno ante un hecho semejante, que nunca igual.

Len o Catalina y Piers se quedaran durante mucho tiempo en el corazón del lector, y Josefina se convertirá en una más de la familia, en esa madre amantisima que todos desearíamos al lado, hasta el punto de acongojarnos con la historia de su vida.


Conclusión:

Si buscas una buena novela de ficción histórica no dudes en embarcarte en esta lectura, en la que el mar tiene una importancia crucial, en la que viajaras constantemente a España, Inglaterra y el Caribe. Donde la acción está garantizada, donde dos niños te robaran el corazón, los verás crecer, sufrir, separarse, ser infelices, y luchar por la felicidad perdida.

La ambientación histórica está muy  lograda, los personajes son un lujazo, quizás si hubiera que ponerle un pero se me ha quedado corta la parte que narra Josefina, para mí daba para mucho más porque es un personaje muy atractivo, pero si nos atenemos a los cánones de la época la extensión es la que le toca.

Nos encontramos ante una lectura entretenida que sabe mantener la atención del autor, bien documentada y narrada, no se que más se puede pedir.

PD. se lo presté ayer a mi madre y se le ha pegado a las manos.

miércoles, 6 de julio de 2016

Ganadores de dos ejemplares de "Versalles, el sueño de un Rey", de Elizabeth Massie, en el sorteo de junio de la Yincana Historica

Una vez finalizado el plazo para apuntarse al sorteo de dos ejemplares de la novela VERSALLES. EL SUEÑO DE UN REY, de Elizabeth Massie, entre los participantes de la Yincana Histórica que a continuación os detallo:


NICK
BLOG
RESEÑAS
PUNTOS
Yolanda
Que el sueño me alcance leyendo
1
1 – 2 - 3
La isla de las mil palabras
La isla de las mil palabras
1
4 – 5 – 6
Mar
Leyendo con Mar
5
7 – 8 – 9 – 10 – 11 – 12 – 13 – 14 – 15
Irunesa
En tus libros me colé
0
*
Nacho
Libros en el jardín
0
*
Silvia Santipolo
Mis lecturas
2
**
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* No puede participar, al no cumplir uno de los requisitos (no haber reseñado ninguna novela en junio).

** No puede participar, al tratarse de un sorteo nacional y no tener disponibles libros en formato electrónico.


Así que, sin más, paso a ofreceros el resultado del sorteo, deseando a los ganadores que lo disfruten. (Os recomiendo que también os paséis por el blog Kayena: Negro sobre blanco, que sortea el otro ejemplar.




¡¡¡Enhorabuena!!!

sábado, 25 de junio de 2016

Ganador Sorteo porque sí, porque yo lo valgo y María Oruña también

Tremendo mesecillo estoy teniendo, y lo malo es que julio no pinta mucho mejor, ya se que voy con mucho retraso pero aquí traigo el resultado del sorteo Porque sí, porque yo lo valgo y Maria Oruña también.


Participantes:





Tamara Lopez
1-5
Kayena
6-10
Margari
11-15
Cristina Roes
16-20
Bajo la piel de un lector
21-23
Lo infinito
24-28
Vero 77 
29-33
Tatty
34-38
La isla de las mil palabras
39-43
Kelika
44-48
Lunilla
49-53
Ana Maria Garcia
54-56
Victor
59-61
Yolanda
62-66
Silvia
67-71
Jessica
72-76
Mercedes
77-79
Fesaro
80-84
Pedro
85-89
Angela
90-94
Lidia Casado
95-99
Maria Lopez
100-104
Mara Jss
105-109
Inquilinas de Neherfields
110-114
Porlomenix
115-119
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Ganador Sorteo:




¡¡¡¡Enhorabuena Pedro!!!


Recuerda mandarme los datos al correo electronico en 48 horas.

Y a los demás muchas gracias por participar, ojala tuviera un ejemplar para cada uno, pero habrá que esperar a nuevos sorteos.



martes, 7 de junio de 2016

Sorteo de junio Yincana Historica: Dos ejemplares de "Versalles, el sueño de un rey", de Elizabeth Massie



Hará un par de semanas cuando la editorial Espasa se puso en contacto con nosotras para ofrecernos la novela “Versalles. El sueño de un rey”, de Elizabeth Massie para dar contenido a la Yincana Histórica. Nos hizo mucha ilusión que nos tuvieran en cuenta, sobre todo porque siempre se agradecen nuevas ideas y más cuando la obra propuesta tiene un argumento tan interesante.

Imaginamos que ya habéis leído algo sobre la novela, basada en la serie de televisión francesa “Versailles”, que narra los secretos de la construcción del palacio de Versalles, el más hermoso del mundo, bajo el reinado de Luis XIV.

Para que os hagáis una idea, os dejamos la sinopsis:

Versalles, 1667. Luis XIV, rey de Francia, tiene 28 años. Para apaciguar a la nobleza francesa y hacer cumplir su poder absoluto, Luis emprende la ambiciosa construcción de un opulento palacio que se puede convertir en su propia trampa. Pero el rey demuestra ser un estratega extraordinario, manipulador y maquiavélico, y utiliza la construcción de Versalles para mantener a los nobles de París bajo su control. Convierte el famoso palacio en una jaula dorada.
Louis es hombre de grandes pasiones pero, en su papel de rey, no puede abandonarse totalmente a ellas. Pronto la corte se convierte en un campo de batalla de alianzas, unas sinceras, otras tácticas, mientras que la reina, María Teresa de Austria, lucha por mantener a Louis a su lado. ¿Conseguirá volver a ganarse su favor en detrimento de su poderosa amante, la hermana del rey de Inglaterra?
Personajes históricos y ficticios nos conducen por un laberinto de traiciones y secretos, de maniobras políticas y declaraciones de guerra.

Requisitos:

El sorteo es nacional, en el caso de que no residas en España necesitarás una dirección postal donde te puedan enviar los libros.

Confirmar la participación mediante comentario en ambos blogs con enlace a la entrada en la que figuren las plantillas para que podamos contabilizar las reseñas de junio.

La fecha límite para apuntarse es el  30 de junio a las 23:59. El primer o segundo día de julio intentaremos hacer el sorteo por Random.org. Recordad que cada reseña os dará tres puntos para el sorteo, cuantas más publiquéis más posibilidades tendréis.

 Los agraciados tendrán 48 horas para enviar un mail con los datos postales y número de teléfono a kayenita@gmail.com, al ser un reto de largo recorrido para que no se nos extravíen mails hemos decidido centralizarlos en un único correo electrónico.

En caso de que los ganadores no reclamaran el premio, se volverían a sortear los ejemplares o el ejemplar, así que atentos a los blogs, al grupo de Facebook y al hastag #YincanaHistorica.



¡Suerte!