sábado, 16 de enero de 2016

DIAMANTE AZUL. CARE SANTOS

Conocí a Care Santos a través de una colección infantil/ juvenil que le compré a mi hijo, no, no creáis que he leído la colección, pero de tanto buscar sus libros en librerías se ve que se grabó el nombre a fuego en mi memoria, así que cuando publicó Habitaciones cerradas, supe que iba a saciar mi curiosidad, iba a conocer a la autora en un tipo de literatura más acorde a mis gustos.

Me enamoró con la historia de la familia Lax, y reafirmó mi intención de leer algo más suyo con Deseo de chocolate, así que cuando vi que de nuevo se lanzaba a escribir sobre una familia, no desaproveché la ocasión de hacerme con un ejemplar, Mi sorpresa el tamaño del libro en cuestión, a pesar de abarcar tres siglos de la historia de los Pujolar, XVIII, XIX y XX, y casi 200 años,  el libro no llega a las 500 páginas, con una letra podríamos decir que grande y los margenes generosos, a los que nos tiene acostumbrados la Editorial Destino, y que yo personalmente valoro muchísimo.

Me sorprendió que la historia estuviera basada en su propia familia, y que la protagonista real fuera su abuela y la forma  en que le llegó el encargo de esta novela, y es que Teresa tan parlanchina y amante de contar historias, durante toda su vida obvió una, la de su familia, y por ese motivo la madre de Care Santos le pidió que la escribiera para ella.

Ello me llevó a prestar más atención a lo que se contaba en ella, porque siempre he dicho que un escritor desnuda un poco o un mucho su alma, dependiendo del tema que trate, cuando escribe, pero cuando además lo hace sobre algo que conoce muy bien porque es su familia, lo deja en una situación mucho más vulnerable.

Creo que Care Santos ha sabido salir airosa del encargo no es fácil como ella misma reconoce documentar la intimidad, a pesar de ello y sin ser fiel a ella al 100 por 100 lo ha intentado y ha creado una historia en la que unos ojos azules que pasan de generación a generación, un pájaro y un reloj agorero mantienen unida la trama y el devenir de esta familia.


La autora:

Care Santos nació en 1970 en Mataró, es escritora y crítica literaria. Es autora de diez novelas, entre
las que destacan Habitaciones cerradas (2011), recientemente adaptada a la televisión, El aire que respiras (2013) y Deseo de chocolate (2014, premio Ramon Llull). Ha escrito también para jóvenes y niños, terreno en el que es una de las autoras más leídas de nuestro país. Su obra ha sido traducida a dieciocho idiomas, incluyendo el inglés, el alemán, el francés, el sueco, el italiano y el holandés.

Podéis visitar a la autora en:

www.caresantos.com

@CareSantos

Sinopsis:

El reloj de pared que anuncia las muertes de los miembros de una familia y que entronca con una oscura historia nos traslada a principios del s. XVIII y a una tierra ancestral y remota cerca de los Pirineos.

De ese lugar procede Silvestre, un hombre capaz de cambiar su destino y de emprender un viaje hasta Mataró, una ciudad desconocida para él, en pleno auge de la primera industrialización. Su nieta Teresa heredará ese talante suyo, y también desafiará las normas de su tiempo con una historia de amor a contracorriente.

Diamante azul es el fascinante relato de una saga familiar desde un origen casi legendario hasta los años previos a la guerra civil. Dos siglos de historia que contienen pecados y degracias, pero también ternura, alegría, talento amistad, mujeres avanzadas a su tiempo y romances qeu se oponern a las convenciones sociales. 

Tras el éxito de Habitaciones cerradas, Care Santos vuelve con el relato de una gran saga familiar marcada por los amores difíciles y por unos ojos azules que pasan de generación en generación. Una familia que la autora conoce bien... puesto que es la suya.

Mis impresiones:

A primera vista lo que más llama la atención de esta novela es la estructura que Care Santos ha elegido para contarnos la historia de su familia. Y como viene siendo normal cuando se hace mención a varias generaciones el árbol genealógico es indispensable y la autora lo ha tenido en cuenta y al principio de la novela lo podemos encontrar completo, con sus lagunas, pero recomiendo no echarle un vistazo antes de comenzar la lectura, si no acudir a él si el lector se encuentra en algún momento perdido.

Hablaba de la estructura, porque nos encontramos ante una trama que abarca casi doscientos años y que no es lineal, Care Santos al principio de cada capitulo nos sitúa de forma temporal, igual nos encontramos en 1722, como en 1876, o en 1920, y eso que pudiera parecernos caótico, una vez te haces con la estructura resulta un aliciente para seguir leyendo, a eso también ayudan los capítulos cortos, una ambientación excepcional y unos personajes ricos en matices.

La autora divide la novela en dos partes, en la primera y a pesar de las distintas épocas la protagonista absoluta es Teresa Pujolà, una joven de edad casadera, impulsiva, muy segura de sí misma, con grandes expectativas, una adelantada a su época, una mujer con empuje suficiente para llevar el negocio familiar, pero que por ser mujer se ve impelida al entorno doméstico, en aras a un hermano varón que ni tiene empuje ni agallas para ello.

Teresa nos sorprenderá al coger las riendas de su vida, al enfrentarse a los convencionalismos de su tiempo, al seguir a su corazón indisponiéndose así con su familia. Y en estos lances la conocemos, Teresa acude a visitar a su padre moribundo aprovechando la ausencia de su  madre, con quién no tiene trato, en ese momento el peculiar reloj familiar que nunca da la hora correcta y que sin embargo anuncia la muerte de los miembros de la familia con un toque distinto para si es niño o adulto, mujer o varón, comienza a sonar. Joaquin Pujolà quizás el miembro más débil de esta familia abandonaba este mundo y con él Teresa y el reloj salen de la casa familiar para siempre.

La segunda parte, los protagonistas son Silvestre Pujolà y Teresa Marqués, su segunda esposa, otra mujer adelantada a su tiempo, una mujer que supo esperar al amor de su vida con mucha paciencia, amante de la literatura, y la cultura, una mujer agnóstica, republicana, que tras asistir a unas charlas literarias pudo poner nombre a aquello que tanto la perturbaba. Una mujer que supo estar a la altura de su hombre, sin hacerle sombra, una mujer de bandera, que terminó sus días de una forma un poco lamentable. Por su parte Silvestre Pujolà fue un hombre valiente, que supo sacar a su familia de la miseria, y se trasladó desde su Olot natal hacia Mataró para abrir una tintorería, cargado de niños y con un sobrino pequeño, Silvestre recala en la ciudad, abre un negocio que ocasiona muchas molestias a los vecinos y consigue la simpatía de todos ellos.

En esta segunda parte conocemos el origen del reloj, y a su propietario un peculiar hombre que todos los años contraía matrimonio con alguna rica heredera, que fallecía en extrañas circunstancias dejandole todas sus propiedades al viudo que no tardaba en buscar una nueva víctima... Todo un personaje con el que cuesta mucho empatizar.

Todas estas historias las va desgranando Care Santos en capítulos cortos que te dejan con ganas de más, de seguir descubriendo los secretos, los amores y las traiciones de esta familia, y que mantiene al lector pegado a sus líneas.

Una ambientación documentada:

Doscientos años de la vida de una familia dan para mucho, pero además es que abarca años de cambios notables en la economía, en la politica y en la sociedad del país. Silvestre huye del hambre de las zonas de montaña, del frío y de las pocas oportunidades. Gracias a su oficio y al trabajo de documentación de Care Santos asistimos a la industrialización de Mataró, a través de una tintorería.

Care nos ilustra sobre un oficio que pocos de nosotros conocemos, como se consiguen los colores, de que manera se tiñen los tejidos, lo insalubre del oficio, el primer tinte artificial, los pasos que se seguían con las distintas telas. Mientras el negocio lo llevo Silvestre fue creciendo, y ampliándose pero su hijo Joaquin más débil y en una situación peor inició el declive del negocio familiar y al mismo tiempo el de su familia.

Si me gustó la ambientación de los últimos años del s. XVIII, con ese personaje atípico con el que cuesta empatizar, la historia de Silvestre y su familia me entusiasmó, y como no, asistir a las primeras huelgas, al inicio de la rebelión de las clases trabajadoras, y al mismo tiempo el declive de la burguesía acomodada y excesivamente religiosa, manejada por los curas que hacían y deshacían a su antojo a través de El pensamiento Mariano una publicación de obligada lectura para la burgusía.

Otro de los protagonistas de esta novela es el cine, las primeras proyecciones de cine mudo, Eusebio Fort afinador de pianos, consigue un multiempleo en salas de proyección para poner música a las películas mudas y con ello dar vida a las emociones de los actores. Los jóvenes vieron en este fenómeno muchas posibilidades para la modernización, para el avance, para terminar con ese control eclesiástico tan férreo, por ello desde los púlpitos y también las beatas intentaban por todos los medios terminar con él, o que la juventud no se acercara a las salas de proyección.

Tiempo de cambios muy bien plasmados, además de que no es dificil caminar por las calles de ese Mataró industrial del s. XIX donde acudían muchos catalanes huyendo del hambre y la pobreza. Sin embargo lo que a mí más me caló fue esa lechera de latón que Claudio llevaba cada dos días a casa Teresa, porque me trajo recuerdos de mi infancia, cuando mi madre por prescripción médica compraba la leche en una vaqueria y la traía a casa en la lechera.

Conclusión:

Care ha sabido condensar toda la documentación que ha tenido que manejar de forma muy amena, nos ha instruido en aspectos que seguro que muchos lectores desconocíamos como el tinte de la ropa y los colores de moda y las dificultades para conseguirlos, en ocasiones es incluso demasiado exhaustiva la explicación, pero a mi personalmente me ha encantado.

La estructura utilizada que al principio descoloca un poco al lector, termina siendo uno de sus atractivos porque te deja con ganas de seguir conociendo lo que esconde esta familia, que como todas tiene sus fantasmas dentro del armario.

Las mujeres de esta historia, unas son fuertes como Teresa Pujolà y Teresa Marqués y otras simplemente son inaguantables, como Margarita y Ramona, madre y futura suegra de Teresa Pujolà, representante de esa España más rancia, la de misal y corsé que se niegan a los cambios, que hacen obras de caridad de cara a la galeria, pero incapaces de tener humanidad con los miembros de su propia familia.

Las fuertes toman las riendas de su vida, como las dos Teresas, las otras se limitan a intentar boicotear la felicidad del resto, imponiendoles unas normas rígidas, concertando matrimonios en los que el amor no se tiene en cuenta, solo los beneficios económicos que se pueden sacar de las uniones.

La Mataró industrial tiene su protagonismo y también el cine y con ellos el amor de dos jóvenes de distinta condición social que triunfa gracias a las agallas de una mujer de bandera, que gusta de contar historias y silencia la que le causa dolor.

Una novela que seguro hará las delicias del lector que se acerque a sus páginas.

Esta reseña participa en la yincana histórica. siglo a siglo,sucedió en el s.XX

PD. Para aquellos que la penséis leer en el marco de la Yincana Historica se puede colocar en varias casillas, una gripe caprichosa me ha obligado a publicarla en esta pero en un principio pensaba ponerla en el s. XVIII.

25 comentarios:

mar dijo...

De Care Santos he leído Habitaciones Cerradas y el aire que respiras. Los dos me gustaron aunque bastante más el primero. Diamante Azul tiene muy buena pinta y lo tengo en mi lista desde que salio. Espero leerlo pronto.

Eva M Martín dijo...

De Sta autora solo he leído Habitaciones cerradas, y no me gustó tanto como esperaba. Diamante azul me ha llamado la atención en cualquier caso. Me lo llevo apuntado.

Mª Ángeles bookeandoconmangeles dijo...

No he leído aún nada de ella y la tengo anotada con letras mayúsculas a la vista de vuestros buenos comentarios. Me apetece mucho esta novela.

Besos

Yakoytroy dijo...

Me gustó bastante cuando lo leí. Un besote

Locura de lectura dijo...

Pues fíjate que yo tenía muuuuchas ganas de leer Habitaciones cerradas y al final me estrené con Deseo de chocolate y no me terminó de llegar. Vamos, que lo dejé incluso sin terminar. Y con todo lo que tengo pendiente por leer, repetir un escritor que no me ha llegado en su primer momento... sé que me va a costar. Bsss

rossy dijo...

Este no me llama la atención, que no soy yo de novela histórica ...

bsos!

Manuela dijo...

Me gustó un montón esta novela.
Besos.

Marisa G. dijo...

YO no la leí todavía pero no me importaría hacerlo. Besos.

Irunesa dijo...

Me apetece mucho esta novela, así que no creo que tarde mucho en leerla.
besos

Kayena dijo...

Sin duda que la leeré, porque también la conocí con "Habitaciones cerradas" y después con "El aire que respiras". Escribe de una manera que es una delicia y sus historias siempre son fascinantes, así que no dudo que esta lo sea, aunque tu reseña me lo ha ratificado.

Y oye, que bien te sienta la gripe... deberías tenerla más a menudo.

Un beso.

Yolanda dijo...

No he leído nada de esta autora y creo que podría gustarme. Aunque con tanta selección me estoy empezando a agobiar jaja. Desde luego el libro tiene una pintaza y me encanta lo que cuentas de él.
Un besazo.

Shorby dijo...

Tengo muchas ganas de leerlo, la autora me encanta =)

Besotes

Cova dijo...

No he leído ni esta ni ninguna de las que mencionas. Y me viene muy bien para la yincana histórica por eso de que se puede encajar en varias casillas.

Besos y cuídate :)

Silvia Santipolo dijo...

Interesante tu reseña (que te mejores prontito, prontito), no conocía a la autora, intentaré conseguir el libro. Gracias!

Victor dijo...

Me mandó Deseo de chocolate la propia autora por ser el seguidor número 4000 en tw, y me gustó bastante.

Victor dijo...

Me mandó Deseo de chocolate la propia autora por ser el seguidor número 4000 en tw, y me gustó bastante.

Inmaculada dijo...

La acabo de terminar y me ha resultado muy amena y de lectura ágil, como otras novelas de la autora. Muy recomendable.
Saludos.

Carax dijo...

Le tengo muchísimas ganas, leí Habitaciones cerradas y me encantó
Besos

Buscando- mi -equilibrio dijo...

Preciosa reseña Carmina.
No he leído nada de Care Santos de momento, aunque está en mi wishlist, este, y un par de ellos ma´s.
Besitos guapa

Martina Albeaga... dijo...

Carmina, te confieso que me da miedo esta autora. Leí, Black, black, black y no me gustó nada. También leí hace poco La muerte de Venus y me aburrió el exceso de documentación, error que suele repetir esta autora. No sé si atreverme con Diamante azul, y que conste, que la compré y está en casa. A ver si le doy otra oportunidad a la autora.
Besitos.

Anuca dijo...

Pues me has despertado el gusanillo. Tengo ganas de estrenarme con la autora y los secretos familiares siempre me resultan una lectura agradable :)
Un besin

La orilla de los libros dijo...

uy! Esta novela tiene una pinta buenísima eh! Me la apunto porque promete mucho. Un beso

Espe dijo...

A mí me pasó al revés, que le habían dado tanto bombo a "Habitaciones cerradas" que cuando lo leí me decepcionó un poco; así que no sé si me animaré con más obras suyas.

Yoli dijo...

Deberías corregir el texto, el hijo de Silvestre que se hace cargo de la tintorería es Florián, no Joaquín. El libro es de los que te da pena acabar. Sencillamente,genial.

Yoli dijo...

Deberías corregir el texto, el hijo de Silvestre que se hace cargo de la tintorería es Florián, no Joaquín. El libro es de los que te da pena acabar. Sencillamente,genial.