domingo, 18 de marzo de 2012

La puerta de los tres cerrojos. Sonia Fernández Vidal


¿Qué hace una chica como tú, leyendo un libro como este?, esta es la pregunta que resonaba en mi cabeza mientras me adentraba en la lectura, y es la que me hubiera podido hacer cualquier compañero de aulas. Y es que una es de letras, si por ella hubiera sido de letras puras, pero por empeño de unos y de otros es de letras salpicadas con números. Eso sí se limitaban a las matemáticas, y es que la física ya me causó bastantes quebraderos de cabeza en 2º de BUP, donde me hizo sentir poco menos que analfabeta.
Con todas esas premisas el oír física cuántica no hizo que me arrugara un ápice y es que a pesar de ser de letras he leído algún libro en el que se hablaba de física cuántica y la sencillez de los autores al explicar las cosas permitían que una neófita como yo pudiera entendiera lo que estaba leyendo.
También me pudieran haber hecho la misma pregunta mis amigos más cercanos, puesto que es de todos conocido que fuera de los ámbitos académicos y por obligación, jamás me he acercado a una novela juvenil y esta sin duda lo es, aunque no desmerece nada a los ojos de un adulto, al menos al de uno que no este muy puesto en los avatares de la física cuántica.
Después de esta explicación puede que la pregunta os la hagáis vosotros, los que estáis leyendo esta opinión, y es que me acerqué a este libro impelida por las buenas opiniones leídas en la red y también porque a pesar de tener una madre de letras, tengo un hijo que es todo lo contrario que yo, es de ciencias, con pequeñas salpicaduras de letras que se circunscriben en el ámbito de la lectura de novelas de corte fantástico, y sabía que si lo veía en mis manos le atraería también a él, como sin duda ha sucedido.

La autora

Nació el 8 de marzo de 1978, a las 7 de la mañana, en Barcelona.
Doctora en Física Cuántica, realizó su tesis en el campo de la Información y Óptica Cuántica. Se licenció en Física por la Universitat Autónoma de Barcelona.
En el 2003 trabajó en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), en el proyecto del nuevo acelerador de partículas Large Hadron Collider (LHC). Allí empezó a degustar la divulgación científica participando como guía oficial y conferenciante del CERN.
En el 2005 trabajó en Los Álamos (EE.UU.) colaborando con la división teórica del Laboratorio Nacional de Los Álamos (LANL) en un proyecto sobre Decoherencia e Información Cuántica. Sin duda, un lugar donde cualquier científico se para a reflexionar sobre las consecuencias y responsabilidad de nuestras investigaciones.
En el 2006 trabajó en el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) en un proyecto europeo sobre “Computación Cuántica Escalable con Luz y Átomos” (SCALA).
Hasta el pasado 2009, ha trabajado como investigadora en la Universitat Autònoma de Barcelona en el proyecto español de Óptica e Información Cuántica. Ha combinado la investigación con otra de sus pasiones: la docencia, tanto en la universidad como en centros para adultos.
Durante los últimos dos años ha dado múltiples charlas de introducción a la física cuántica a públicos no científicos con el objetivo de abrir las consciencias de la gente a distintas realidades.
Los datos están tomados de la página web del libro.

Argumento

Niko es un chico de 14 años, solitario y bastante genuino, una mañana toma un camino distinto para ir al Instituto animado por un enigma reflejado en el techo de su habitación. " Si quieres que sucedan cosas diferentes, deja de hacer siempre lo mismo". Por el camino se encuentra un viejo caserón destartalado en el que nunca había reparado, un caserón de varias plantas con una sola ventana y una puerta. La curiosidad le mueve a llamar al timbre y a descubrir que lo estaban esperando, sin embargo entrar no será tan fácil habrá de resolver un enigma y aprenderá que ¡Si quieres llegar a alguna parte, haz las preguntas correctas!
Una vez dentro ocurren cosas sorprendentes, desde los habitantes que va encontrándose, elfos, hadas, un gato que aparece y desaparece... Sus ojos no dan crédito a lo que ve, hasta que le explican que se encuentra en el mundo cuántico y poco a poco va asimilando lo que se produce ante su perpleja mirada.
Niko se ve inmerso en una aventura inesperada, con una misión que ni sospechaba, devolver el equilibrio entre su mundo y el universo cuántico que acaba de descubrir.

Impresiones

Me ha sorprendido gratamente esta lectura, a la vez que me ha dado un punto de apoyo bastante importante para la comprensión de la física cuántica y es que la autora de una forma sencilla nos ha ido explicando o más bien recreando la creación del mundo a través del Big Bang, y como no puede ser de otra forma nos encontramos a la materia y a la antimateria jugando un partido de rugby , con sus hinchas y sus retransmisiones. Uno de los dos tiene que ganar y el resultado será distinto. Si la antimateria gana el partido podemos encontrarnos ante un Big Crunch, la desintegración del universo.
No contenta con esto nos enseña el arte de tunelear, de atravesar la materia o hablando en cristiano, paredes, que bien nos vendría a más de uno aprender ese arte ¿verdad?, y de la relatividad del tiempo de la mano de un relojero que ofrece viajes a la velocidad de la luz, y relojes relativos y enlaza como no en la teoría de la relatividad de Einstein, todo ello de un modo tan didáctico que eres capaz de comprender algo bastante complejo, al menos a mí me lo parece. Hasta el punto en que llegué a la conclusión que mis problemas con el tiempo se terminarían si Kronos que regenta este taller tan peculiar tuviera a bien regalarme un relojito relativo de esos que tiene en su tienda, pero no coló la sugerencia, ya que no pueden salir del mundo cuántico.
Quizá lo que más gracia me hizo fue el tema de la teleportación, el viajar de un lugar a otro sin utilizar ningún tipo de transporte y también la superposición, ello me explicó porque algunas veces no me decido por una opción u otra y me imaginé a mi misma dividida en dos seres iguales pero con decisiones distintas. Y es que las cosas no son blancas o negras, si no blancas y negras al mismo tiempo.
Entre neutrones, protones, el higgs on de boss, quarks, eones y todo un sin fin de partículas transcurre esta novela, que no se si será la típica, o no, puesto que no suelo adentrarme en este género pero si puedo decir que a mi me ha sorprendido, porque intenta explicarnos el universo que nos rodea a través de enigmas sencillos que cualquiera puede comprender, nos da nuestra ración de misterio, de aventura, al mismo tiempo que nos forma la mente, y eso siempre es un factor a tener en cuenta.
El libro en sí es muy atractivo, teniendo en cuenta que tiene que competir con los videojuegos, las series de televisión y un montón más de entretenimientos juveniles, y es que en el orden de prioridad de muchos jóvenes y niños el libro no se encuentra en los primeros lugares, ni siquiera en el de mi pequeño ratón de biblioteca, mucho le tiene que enganchar para que lo priorice.
Nos encontramos ante un ejemplar en rústica, con una portada sugerente, no se si tanto el título, mi ejemplar es de la biblio y va forrado de manera que no puedo ver como es si le quito las solapas aunque se intuyen de un color gris brillante como si quisieran asemejarse al acero. Para captar la atención del público más reacio y quizás para hacerlo más atractivo para los neófitos en la materia, nos encontramos con un libro en que el diseño es muy importante. Todos los capítulos comienzan con las tres llavecitas que dan nombre al libro. Los enigmas que se nos plantean la mayoría de las veces van dentro de un recuadro, escritos en mayúsculas e imitando la escritura manual, y con signos de admiración, o interrogación. También encontramos dibujos que ocupan toda una página o parte de ella y entre capitulo y capitulo dibujos que recrean lo que hemos leído hasta el momento. Para romper la monotonía algunas páginas en negro con escritura en blanco y letra cursiva y manuscrita.
Cualquier recurso sirve para llamar la atención del lector, unos rayos, unas palabras resaltadas en negrita, fuente diferente y tamaño más grande. Realmente me ha parecido muy atractivo, fácil de leer por la sencillez en la que esta contado, y apto para un público que puede estar contenido entre los diez años y los noventa y nueve, o quizás exagero porque a esas edades la vista no es nada buena ya.
Un breve repaso a los personajes, no puedo decir que estén estereotipados, pero sí que si damos un vistazo a los institutos hay muchos Nikos, y por ello el que no haya elegido al personajillo popular del instituto me ha agradado sobre manera.
Niko es un chico de 14 años, solitario, el menos popular del instituto, por la mañana se le pegan las sabanas y las ganas de asistir a clase se le cuelan por el desagüe, solo los gritos de su madre son capaces de movilizarlo, (como me he visto representada). Su curiosidad le lleva a intentar averiguar el origen del mensaje refractado en su techo, y al no ser capaz de hacerlo decidirá hacer caso del mismo e ir al instituto por el camino más largo. Al entrar en el mundo cuántico poco a poco se va abriendo su inteligencia y es capaz de observar cosas que los habitantes del mundo cuántico no esperaban que pudiera hacer. De hecho es allí dentro donde finalmente es popular y descubre el amor, y también la misión que le espera al volver a casa.
Eldwen, es un elfo, un genio científico y como tal muy torpón, algo bocazas y tímido para los temas amorosos. Es un personaje que me ha enternecido en muchas ocasiones, porque arriesga su futuro al dejar entrar un humano en el mundo cuántico, y lucha por salvarle la vida cuando esta está en peligro. Y es que Eldwen es amigo de sus amigos y un gran tipo. Junto al hada Quiona será el encargado de ir introduciendo a Niko en este mundo de aventuras y de ir explicándole los conceptos.
Quiona; Es una hada cuántica que todavía no ha recibido las alas y esta pendiente de su graduación, es quien ayuda a entrar a Niko en el mundo cuántico y quien más empeño pone por explicarle los conceptos con el fin de descubrir si realmente es la persona adecuada para la misión. Sabe que Niko se ha enamorado de ella y lo provoca constantemente, lo premia con abrazos y lo castiga con su ausencia.
Kronos: es el personaje que me vuelve loca, aunque si viviera en el mundo cuántico mis problemas se resolverían al poder jugar a mi antojo con el tiempo, me ha parecido de lo más tierno.
El gato Shrödinger: aparece y desaparece a voluntad, es complicado de ver sin embargo para Niko no, y es él quien le indica el camino en más de una ocasión. Las comparaciones son odiosas sin embargo no he podido evitar acordarme del gato de Alicia en el país de las maravillas, aunque este es negro y aquel era rayado de unos colores imposibles.
El maestro Zen-O: es un mago, de los de peso en el mundo cuántico, Quiona es alumna suya, y hay que pensar que cuenta con el beneplácito de este cuando introduce a un humano en el mundo cuántico a pesar de la prohibición que pesa al respecto.
Anred: es el malo de este libro, es un miembro del tribunal que se opone a la apertura del mundo cuántico al mundo humano, un personaje que no dudará en pactar con fuerzas oscuras e invocarlas con el fin de terminar con Niko.
Personajes por esta novela es lo que desfilan unos efimeramente, otros con más peso, todos tienen su misión en este puzle introducirnos conceptos y explicárnoslos de la forma más sencilla posible, cometido que cumplen con creces y si algún término se te escapa siempre puedes acudir al diccionario para alumnos aventajados situado al final del libro y en el que se explican todos los términos, reconozco que a mi me ha sido de utilidad a pesar de haberlo descubierto al finalizar la lectura.

Comparaciones odiosas

Y es que aunque hace mucho tiempo que he leído Alicia en el País de las maravillas y lo tengo un poco difuso e incluso confuso por las adaptaciones cinematográficas y de dibujos animados, no he podido evitar hacer ciertas comparaciones.
Y es que ambos son niños, no recuerdo en estos momentos la edad de Alicia, ambos entran en un mundo distinto, ella al caerse por una conejera, el por adentrarse en una casona desvencijada y abandonada.
En ambos el tiempo es relativo, Niko pasa dos días en el mundo cuántico mientras que en su mundo real solo han pasado 10 minutos, la acción de Alicia transcurre durante la siesta, pero no es el tiempo que ella ha pasado en el mundo ficticio.
En ambos libros hay un gato que aparece y desaparece, desorientando a los protagonistas, o orientandolos si se tiene en cuenta la tesitura.
Ambos tienen que lidiar con personajes que el mundo real no tienen cabida y que bien podrían ser fruto de la imaginación.
Y tienen que resolver enigmas para ir dando pasos por ese mundo que les es totalmente desconocido y por el que no saben como moverse.
Sin embargo estas semejanzas terminan aquí para divergir de forma contundente, sobre todo porque la intención de Sonia Fernández-Vidal es didáctica, pretende acercar al público juvenil y yo diría que todo el público al complejo mundo de la física cuántica, usando palabras y ejemplos muy básicos que puede comprender cualquier persona.

Enigmas

No soy una persona a la que le agraden en exceso los enigmas, los juegos de ingenio, ni cosas por el estilo, un simple crucigrama o autodefinido me puede, así que cuando empecé a cruzarme con los enigmas planteados pensé vaya... a ver si ahora la lectura se me va a hacer pesada...
Sin embargo nada de eso, al final he disfrutado intentando resolverlos, me he sonreído ante la sencillez de algunos, e incluso ruborizado cuando no he sido capaz de visualizarlos, y es que la lógica muchas veces no juega un papel principal.
Os dejo algunos para que hagáis boca:
*Imaginaos una calle por la que circula un coche oscuro, sin luces. Todas las farolas de la calle están apagadas. No hay resplandor de ninguna casa ni luz proveniente de los escaparates. De repente, un gato negro cruza por delante del coche. Sin embargo el conductor frena a tiempo antes de atropellarlo. ¿Como ha conseguido verlo?
*¿Que necesitas para cerrar una puerta?
Aquí va el último:
*¿Cómo se puede pinchan un globo sin que se escape el aire y sin que el globo haga ruido?

Conclusión

Si has llegado hasta aquí no tendrás ninguna duda de que el libro me ha gustado, de que me ha trasladado a un mundo que no se puede denominar de fantasía, aunque si que nace de la imaginación de su autora, partiendo de conceptos físicos que nos interrelacionan con nuestro entorno, y por lo tanto conocerlos nos es beneficioso, y nos ayuda a guardar el equilibrio de nuestro universo, que el hombre está destruyendo sin ser consciente de ello.
Me ha gustado la forma en la que la autora nos ha expuesto un tema harto complejo y sobre todo me ha parecido una lectura muy positiva para los jóvenes les interese o no la física, posiblemente sea más ameno que su libro de la asignatura.
Sin duda lo recomiendo y es una lectura adecuada para compartir con esos hijos adolescentes que no tienen en los libros sus grandes aliados, ni el estudio su meta, puesto que puede descubrir que aprender no siempre es aburrido.
Y recuerda ¡SI QUIERES LLEGAR A ALGUNA PARTE, HAZ LAS PREGUNTAS CORRECTAS!
Feliz lectura

15 comentarios:

Margari dijo...

Se nota que te ha gustado este libro. Y poco a poco las ganitas de leer este libro aumentan. Que parece que no hay que ser una lumbrera de las ciencias para disfrutarlo, que era lo que en principio me temía.
Besotes!!!

shaka lectora dijo...

He leído varias reseñas de este libro en la web y menos mal que no es necesario tener conocimientos previos de física cuántica para disfurtarlo, porque una también es de letras.

Un beso shakiano!!!

Sandra M. dijo...

Lo he terminado esta misma mañana. La verdad es que es un libro súper atractivo e interesante. ¿Quién me iba a decir a mí, siendo de letras, que entendería la física? Bueno, es lógico, la forma de Sonia a la hora de explicarse es la mejor.

Un saludo.

Quadern de mots dijo...

Se nota que te ha gustado. Desconocía a la autora y en una semana he leído dos reseñas del libro y otra de su última novela “Quantic Love”. Pues nada, me lo apunto. Buena reseña.

Veo que no soy la única que lee un libro para estimular a los hijos en la lectura :D

Espe dijo...

Lo dicho por otros lares, que seguro que me animaré con él porque me ha gustado mucho tu reseña.

Xula dijo...

Que puedo decir que no hayan dicho ya? Que tengo la novela apuntada desde hace tiempo, y porque me llama mucho ¿Soy la única de ciencias puras por aquí? En fin, espero que me guste tanto como a ti.Besos!

Tatty dijo...

Era un libro que no me llamaba nada la atención pero las últimas reseñas que he visto han hecho que reconsidere mi postura, hay muchas cosas de las que has contado que me interesan asi que si puedo me haré con él
besos

Pablo dijo...

Se ve muy interesante, seguro acabaré leyendo el libro.
Un abrazo.

Carla dijo...

Yo soy de ciencias, aunque tiro más para la química y la biología que para la física la verdad, pero aun así este libro me llama mucho la atención. A ver cuando lo consigo.

Un beso!!

María dijo...

Menuda reseña ta magnífica te ha salido. La verdad que se mezcle física con números y letras me da un poquito de miedo... Soy de letras puras y temo no poder disfrutar de este libro por mi "incompetencia" en este sentido. Me alegro que te haya gustado mucho.
¡Muchos besos!

LAKY dijo...

Como ya te he comentado, aunque soy de letras, me encantan los enigmas y no me importa que sea juvenil así que apuntada está.
Besos

mafaldas dijo...

Una es de ciencias, pero sociales, y la física por muy bien explicada que esté me hace sentirme como de otro planeta. Pese a la estupenda reseña que has hecho no creo que me anime con el libro.
Musus.

Blanca dijo...

A mi me gustó bastante porque es un libro para todos los públicos, la autora hace fácil un concepto que a primeras podemos pensar "qué rollo". Una forma entretenida de saber más sobre la física cuántica.
Un abrazo

Tania dijo...

Veo que te ha gustado bastante ^^
Le tengo muchas ganas, y en un principio lo de las ciencias no me llamaba mucho, pero he visto tantas críticas buenas, que le daré una oportunidad!
¡besos!

Sandra dijo...

Magnífica reseña! Me ha encantado leerte, sin duda otro libro más que va a parar a mi lista de deseos.

Besos